Entre todos los presentes, Lessandro permanecía en silencio.
A unos metros del grupo, observaba la escena con los brazos caídos a los costados, el rostro inmóvil pero los ojos encendidos de emociones que no lograba contener.
Frente a él estaban sus tres hijos. Norberto, con la frente alta y el corazón marcado por el sacrificio enlazado su mano a la de Amelia quien acariciaba su vientre; Royer, firme y sereno con Reina tomada de la mano; y Andy, de rodillas aún junto a Sujhan, con la mirada llen