Se suponía que Hans llevaría a Aria directo a casa después de la boda. En lugar de eso, tuvieron que seguir al auto de Thomas, el padre de Hans. El hombre de mediana edad les había propuesto ir todos en su vehículo porque todavía tenía muchas ganas de platicar con Aria; al parecer, le había encantado la mujer que su hijo había elegido. Sin embargo, Hans se negó, ya que él también traía su propio auto. Así que cada quien se fue por su lado.
—Está bien, mamá. Te encargo a Juan un momento —decía A