Un mes después.
Ellyn y Melissa se preparaban para un día muy especial.
Habían organizado juntas el Baby Shower, no solo como una celebración, sino como un acto de amor y sororidad.
Los rayos del sol se filtraban por la ventana, iluminando el salón decorado con tonos suaves: rosados, lilas y blanco perlado.
Los centros de mesa, llenos de flores frescas, ositos y pequeños globos con las iniciales de sus futuras hijas, eran obra de ambas.
Una coordinadora de eventos las asistía, pero todo había si