En el salón.
Todo estaba en calma, pero no era una calma vacía. Era esa clase de silencio contenido que precede a los momentos que cambian una vida para siempre.
Los invitados murmuraban en voz baja, inquietos, revisando la hora, intercambiando sonrisas nerviosas. El murmullo del amor estaba en el aire.
Rodrigo se encontraba de pie, al frente, esperando. Con el corazón en un puño, con los dedos entrelazados y una respiración que iba y venía con irregularidad.
Vestía impecable, pero su alma temb