— ¡Hijo! — Se escuchó el gemir de Nicolás, preocupado por Marcus.
— Bastián… — Carmen le sostuvo el brazo a Bastián, aplicando un ligero apretón para detenerlo. — Él no se merece morir así, no todavía y no sin su debido castigo… — Bastián lo soltó, provocando que Marcus cayera al piso, tosiendo desesperadamente para recuperar el aliento.
— ¿Y tú qué sugieres? — Preguntó Bastián, viendo a Carmen con una pequeña chispa de complicidad y malicia, como si se hubieran entendido perfectamente.
— ¡B