Carmen fue curada y encerrada en el ático, ella pasó los días agradeciendo que Bastián le hubiera salvado la vida, sin embargo, en poco tiempo él tuvo que marcharse al extranjero por sus estudios.
Y aunque él había dado la orden de mantenerla vigilada y cuidada, siempre había momentos en los que Mercedes y Carolina aprovechaban para hacer de las suyas y maltratarla.
Cuando su protector no estaba y los vigilantes se descuidaban, Carmen pasaba por bofetadas e insultos y ocasionalmente la ponían