Carmen había estado observando a sus amigas y sus ojos brillaban con orgullo, cristalizados por las lágrimas de felicidad, aunque ella se contenía para no arruinar su impactante maquillaje.
Cuando las tres jóvenes y el pequeño, ya estuvieron abajo, con mucha curiosidad, el público se acercó para presentarse y felicitar a Carmen por su cumpleaños, llevándole costosos y exclusivos regalos, como joyas y antigüedades.
La fiesta continuó al tiempo que Carmen, Fernanda y Mila, se iban desenvolvien