Ya casi no se movían por la pista, ambos se habían olvidado de bailar y se veían más concentrados uno en el otro.
— ¿Huir juntos? — Bastián arrugó el entrecejo. — Tú… ¿Harías eso por mí?
— Sí, yo… Haría lo que fuera por ti… — Soltó Carmen, sonriéndole.
La música se detuvo, todos aplaudieron y Bastián y Carmen fueron de nuevo consientes de que no estaban solos al mirar alrededor.
— Ven conmigo…
Ansioso y repentinamente mucho más serio, Bastián tomó la mano de Carmen con fuerza y se la llevó