ADAM
Holly me había asustado mucho, el haberla encontrado en el suelo me heló la sangre. Me sentí algo aliviado al saber que era por su periodo, a pesar de que ella estaba muriéndose de dolor, mantuvo la calma. La vi tan pálida y débil, ni siquiera podía moverse.
No quería moverla anoche, pero me preocupaba un poco los niños, así que me la llevé a casa y le hablé a Michael para que trajera a los niños.
—¿Dónde está Holly? —fue lo primero que me dijo al abrir la puerta.
Los niños se metieron cor