DAKOTA
Quizá ha sido un error.
Ese pensamiento ha cruzado mi mente una y otra vez.
Si miró años atrás, Nicholas nunca me ha querido.
¿He sido solo objeto de su capricho?
Esos pensamientos se arraigan en mi cada vez que lo noto distante conmigo.
A caso él… ¿de verdad estuvo enamorado de mi amiga? ¿y si él creía que me comportaría como ella una vez que nos casáramos? ¿se habrá desilusionado?
Al fin y al cabo, nuestro matrimonio fue apresurado e impulsivo.
¡Ah!, debo parar.
—¿Cómo me veo, mami? —m