La muerte de Greco fue solo el principio.
Como una serpiente decapitada, su organización se retorció durante un par de días antes de dividirse en múltiples cabezas más pequeñas y aún más venenosas. Las demás familias vieron en el caos una oportunidad. Las calles se tiñeron de sangre.
Atentados, incendios, traiciones.
Carlo no retrocedió.
Si Greco había sido un adversario de cuidado, lo que vino después fue una masacre sin máscaras: viejos aliados traicionaron acuerdos, jóvenes aspirantes quisie