El aire en el túnel de evacuación de la Mansión Blanca era un lamento de metal retorcido y estática de radio. Leonard Sinclair, con los pulmones ardiendo por el esfuerzo, cargaba a su padre, Silas, sobre sus hombros mientras la base entraba en una cuenta atrás para el confinamiento absoluto. Detrás de ellos, la sala de control donde Katie permanecía atrapada era una tumba de gas lacrimógeno y sombras.
Leonard no se detuvo. En un arranque de fuerza bruta, depositó a Silas en el suelo reforzado d