Visión de Lucas
El día empieza antes de que el sol decida aparecer del todo.
No porque tenga reuniones urgentes ni porque alguien me lo exija, sino porque Fiorela tiene un talento especial para despertarse justo cuando el silencio es más profundo. No llora fuerte. Es peor: emite un quejido suave, casi un suspiro, como si el mundo le pareciera demasiado grande de pronto.
Me levanto antes que Emilia. No porque ella no quiera hacerlo, sino porque puedo.
La tomo en brazos y camino por la casa en p