Sigo siendo yo, Fiorela. Con dudas más que certezas sobre el amor de pareja...
El parque estaba distinto esa tarde. No porque hubiese cambiado, sino porque todos lo mirábamos sabiendo que algo importante estaba a punto de ocurrir. El aire tenía esa mezcla de nervios y expectativa que se siente antes de una revelación. Caminamos despacio, como si el tiempo se hubiera puesto de acuerdo para no apurarnos.
Ezequiel iba unos pasos adelante, fingiendo normalidad. Mamá y papá intercambiaban miradas c