POV: Helena
La luz se había ido por completo cuando el Tridente forzado y la Verdad deambulante descendimos de la Ermita del Cincel Partido. La ladera que antes era un campo de batalla para la posesión, ahora se sentía como un funeral. Llevábamos con nosotros el peso de la muerte, el peso de una nueva guerra y, lo más insoportable de todo, el peso de la verdad.
Franco caminaba delante de mí, iluminado solo por la tenue luz de un farol que había encendido. Ya no era solo el Dueño de la Ley; era