POV: Franco
El sol de la mañana se abría paso por el cristal blindado de mi oficina, pero no sentía el calor. A las 10:00 AM, dos horas antes de que mi hija llegara a esta jaula dorada, yo estaba frío, concentrado. Mi mente no estaba en los tratos de Nápoles o las inversiones de Dubái. Estaba totalmente enfocada en las dos mujeres que, sin saberlo, se habían convertido en el centro de mi universo.
En mi escritorio, los planos de los dos búnkeres yacían extendidos: el señuelo ruidoso en el Ala O