─ ¿Llegué en buen momento?
John me soltó y retrocedió instintivamente al verla, haciendo que me doliera cada segundo la vida. Me ardía el pecho pero debía fingir, como siempre. Me limpié con premura las mejillas y miré a la profesora Keire, parecía no salir de la confusión alternando la mirada entre mi profesor y yo.
─No, claro no ─habló finalmente Elizabeth ─, llegaste a tiempo para sacar a John de aquí.
Mientras ellas hablaban, mi pecho se hinchaba de frustración por no decir todo lo que sent