Capítulo 71. Confusión
Johan salió del departamento de Eva con pasos largos, duros, casi atropellados, como si el simple acto de bajar las escaleras pudiera liberar la presión que llevaba en el pecho. No se detuvo a mirar atrás; no se permitió un segundo para pensar en si ella lo estaría observando desde la ventana o si cerraba la puerta con el mismo temblor que él sentía en las manos. Todo en su interior era un hervidero de rabia contenida, de confusión, de un dolor que lo ardía como fuego bajo la piel.
“¿Cómo pued