Capítulo 93. Encuentro sorpresa
El aire de París olía a lluvia.
Las hojas húmedas del jardín crujían bajo sus pasos cuando Darren se detuvo a unos metros de ellos.
Por un momento creyó estar soñando.
Esa mujer, con un abrigo color crema y el cabello recogido, reía con suavidad mientras el hombre a su lado le ayudaba a sentarse en un banco.
Pero no era un sueño.
Era ella.
—Leiah —pronunció, y su voz le salió quebrada.
Ella giró, sorprendida.
El rostro se le descompuso en una mezcla de incredulidad y miedo.
Dar