Capítulo 60. Escapar
El teléfono de Eva vibró sobre la mesa, y al ver el nombre de Leiah en la pantalla, una punzada de inquietud la atravesó. Contestó al instante, y lo primero que escuchó fue una respiración entrecortada, temblorosa, como si la voz del otro lado cargara el peso de un secreto demasiado grande para sostenerlo.
—Eva… —dijo Leiah, apenas audible.
El tono era suficiente para encender todas las alarmas. Eva se enderezó, con el corazón acelerado.
—¿Qué pasó? —preguntó, su voz endureciéndose de preocupac