Capítulo 38. En medio del caos
Darren caminó entre los invitados como un muerto en vida. El murmullo era ensordecedor, las miradas lo quemaban, y cada flash de cámara era una punzada más en su dignidad. No dijo palabra. No volteó a ver a nadie. Salió por el acceso lateral del jardín del hotel, esquivando a los guardias y periodistas con su sola presencia.
La carpeta con las pruebas contra Marcus ya no le importaba. Ni el escándalo, ni los negocios, ni la venganza. Todo había explotado de la peor forma. Y lo peor de todo era