Capítulo 39. Supervivencia
Leiah no había dormido. El rostro aún maquillado y el vestido colgado en el respaldo de una silla eran las únicas pruebas de que, alguna vez, esa mañana debió haber sido una boda. En su lugar, todo lo que quedaba era el silencio denso de una casa en ruinas emocionales.
Daniel Dalbus no quiso verla. No podía. Desde su estudio, ordenó que se preparara todo para que su hija partiera esa misma noche. Su decisión era inamovible.
—No puede quedarse en esta ciudad —sentenció—. Es una vergüenza. Un esc