El aire seguía cargado incluso después de que Nyra se marchó.
Nadie dijo nada durante varios segundos. El bosque volvió a ese silencio incómodo, pero ya no era el mismo de antes. Ahora había algo más… algo que no podía ignorarse.
Lía seguía de pie, inmóvil, con la respiración inestable y la mirada perdida en un punto que ni siquiera ella parecía ver.
¿Qué fue eso…?
La pregunta se repetía en su mente, una y otra vez, como un eco que no encontraba respuesta.
Pero en el fondo… sabía que n