El bosque ya no se sentía igual.
Antes era silencioso.
Tranquilo.
Ahora…
Era como si los observara.
Cada paso que daban crujía más fuerte.
Cada sombra parecía esconder algo.
Lía lo notó enseguida.
—¿Siempre es así? —preguntó, en voz baja.
Kael no respondió de inmediato.
Sus sentidos estaban en otra parte.
Alerta.
Tenso.
—No.
Eso fue todo lo que dijo.
Pero fue suficiente.
(Entonces algo cambió…)
Lía cruzó los brazos, intentando disimular el escalofrío que le recorrió la espalda.
—Genial…
Siguier