El aire cambió antes de que alguien se moviera.
No fue una ráfaga, ni un sonido claro. Fue algo más sutil… pero imposible de ignorar. Una presión distinta, como si el espacio mismo se hubiera vuelto más denso alrededor de Lía. No era agresivo. No atacaba. Pero estaba ahí… reaccionando.
A ella.
Lía no apartó la mirada de Nyra, pero su atención ya no estaba completamente afuera. Algo dentro de su pecho latía con más fuerza, marcando un ritmo que no era solo físico. Era como si ese “vínculo” de