38. Era una celebración
Los días posteriores al horrible suceso, miré impactada a Sofía, la cual se había controlado demasiado para hacer ahora un "íntimo" festejo para el cumpleaños número uno de los bebés.
Y por pequeño me refería a moderar el brincolín a un tamaño decente. Todo para dejar que el carrusel entrara como atracción principal, la taquiza olía exquisita.
Esta vez, los dos pasteles de tres pisos cada uno, adornados con mariposas y barcos pirata, habían sido colocados en una alta mesa a un costado del largo