Valle del Zazot, manada blanca
Luego de un viaje de dos días, Akal y Umak llegaron al lugar donde se asentaba la manada, en medio de un enorme bosque siempre verde. El primero en salirles al encuentro fue Sike. Atribulado, no perdió tiempo en relatarles con lujo de detalles lo que había ocurrido desde su ausencia: la hostilidad con que los recibieron en la reunión del alfa supremo, la partida de Furr hacia el interior del valle para buscar a su hermano y el evento que más los había afectado.