Alguna aldea del valle, cerca de la manada Blanca
A la fuerza, Alter llevó a Gro frente a Akal. Las bolsas de sus compras habían quedado desperdigadas en el mercado; las flores, pisoteadas por las gentes que no miraban hacia abajo.
—¡Mira a quién he encontrado! Este insolente siempre estuvo aquí mientras yo lo buscaba por todas partes —se quejó Alter, con frustración en su voz.
—Es una buena noticia, pues Gro sigue en tu destino después de todo —inspeccionó al muchacho, que estaba bastante go