—Te voy a demostrar que Isabel será mía. Ya no soy un niño, Michael. Veamos quién gana esta guerra, hermano —dijo Junior antes de marcharse, dejando a Michael con un sabor amargo. Jamás pensó que se enfrentaría a Junior, a quien consideraba un hermano y por quien sentía un gran aprecio. Ahora estaban peleando por una mujer.
Michael también daría la pelea; deseaba a Isabel con un ardiente deseo.
Isabel se había convertido en una obsesión para Michael. No podía sacarla de su cabeza. Deseaba su b