36. Sepultura de reyes
Indra.
Guadalajara, Jalisco.
La lluvia parecía querer llevarse las penas, arrastrándolas junto con el viento.
Decenas de hombres vestidos de negro custodiaban a los poderosos del narco, cubriendo cada metro cuadrado del enorme panteón privado de la ciudad.
Desde lejos, vi los drones volando, creando otro perímetro de seguridad para Fausto y sus aliados.
Emmett ya sostenía el paraguas transparente para mí mientras mantenía la puerta abierta de la Suburban.
Bajé con todo el cuidado posible sobre