Ella no podía pasar la noche bajo el mismo techo que Sebastián, ni siquiera en cuartos distintos.
En cuanto ella salió, él se quedó acompañando a los niños dormidos.
La noche anterior no había querido que Rosa subiera porque temía que, con su voz tan alta, despertara a los niños.
¿Y por qué se quedó en la habitación infantil? Al ver a Ricardo, recordó lo de la mano de Carolina.
La idea le provocaba rechazo, pero no podía asegurarlo.
Después de todo, Carolina también le advirtió sobre Ricardo.
Pe