—Si no presentan una explicación razonable, yo también los denunciaré.
El oficial frente a él frunció el ceño.
Era cierto que el Señor Flores era un intelectual algo conocido, con muchos alumnos y cierta influencia.
Sobre todo porque recientemente había publicado un libro que había tenido buena recepción.
Precisamente por eso el Señor Flores estaba tan preocupado: necesitaba organizar encuentros con lectores, entrevistas con periodistas, etc.
¿Cómo podía permitir que una basura insignificante le