Cuando el corazón habla (2da. Parte)
Unos días después
New York
Lance
El departamento huele a vino y a madera, a esa mezcla que me recuerda que la noche es solo nuestra. Camino descalzo sobre el parquet, con la botella ya abierta y dos copas servidas sobre la mesa. La música suena baja, un jazz suave que acompaña las velas encendidas. Todo está preparado para ella. Espero, imaginando su cara al entrar, y justo entonces escucho el sonido de la llave girando en la cerradura. Mi pecho se acelera. La puerta se abre y aparece Karina, co