Cuando el corazón habla (3era. Parte)
Tres días después
New York
Lance
Estoy en mi oficina. La luz fría de la pantalla ilumina las paredes y el silencio pesa en el ambiente como una losa. Mis dedos tamborilean nerviosos sobre el escritorio, mientras mi mente vuela a Karina, a lo que siento por ella, y al miedo que me aprieta el pecho cada vez que pienso en hacer pública nuestra relación.
De pronto, un golpe suave en la puerta interrumpe mi caos interior. Siento cómo mi corazón se acelera. No quiero visitas, menos a esta hora, menos