La misma noche
New York
Lance
Por más que intenté fabricar el momento ideal en restaurantes románticos, rodeados de velas y música suave, entendí que lo mejor era dejar de buscar la perfección y hablarle con el corazón. Esta noche, por fin, me armé de valor y le hice la pregunta que cambiaría nuestras vidas.
Tengo el corazón desbocado, la boca seca, un nudo en el estómago. El anillo arde en mi mano abierta, esperando ese sí que tanto ansío. Karina me mira con los ojos llenos de lágrimas, el temb