Capítulo Noventa y cinco.
—Señora Thompson, ¿está segura de lo que está diciendo?, esa es una acusación muy grave. —Sofía no pudo evitar hacer una pequeña mueca al percatarse como esos periodistas cambiaban su apellido de Johnson a Thompson y viceversa, según las palabras que ella utilizase.
—Es un poco irónico como ustedes se dejaron llevar y publicaron una noticia sin si quiera investigar a fondo, comprendo su necesidad de tener una primicia, más teniendo en cuenta que se trata de la vida privada de Alexander, pero au