Capítulo Doce.
La mañana llegó cargada de esperanzas para Alexander, por primera vez en mucho tiempo, se preparó para ir a trabajar con una sonrisa y nuevos proyectos, por comenzar, planeaba borrar cualquier rastro de Lucrecia en la compañía, fue por eso que envió un mensaje para saber si el pedido de los nuevos uniformes ya estaban listo, y no pudo evitar recordar que los solicito de color azul, un azul en específico, un azul profundo, y por un segundo, los ojos de Sofía llegaron a su mente, “que loca coinci