Capítulo Trece.
Alexander no perdió tiempo, y mientras Sofía se medía su nuevo uniforme de trabajo, el CEO comenzó a realizar las llamadas, que él consideró las más importantes de su vida, sin querer arriesgarse a perder tiempo, y darle una mínima de posibilidad a Sofía de arrepentirse, se puso en contacto con el imperio de joyas Diamons, donde solicito una cita para ese mismo día, en el horario del almuerzo, para escoger un anillo de compromiso, exclusivo por supuesto, sin importar lo que costara, no queria