Capitulo veintinueve.
La mansión Bach estaba sumida en una agitación pocas veces vista, como si los muros mismos percibieran que el linaje se tambaleaba ante la sombra de antiguas historias familiares. En la oficina, Lucero Bach, la actual cabeza de la familia, mantenía una conversación tensa con Edmon, tío materno y depositario de secretos tan viejos como el apellido que compartían. La noticia de que una mujer Bach pudiese estar viviendo fuera del radar protector de la familia no causaba verdadero asombro a ninguno