Había pasado más de un mes desde que Anastasia y Vance escaparon de ese infierno, pero la atmósfera de opresión aún se sentía palpable. Los hombres de Dmitri habían llevado a Depredador allí, arrastrándolo como un animal salvaje capturado.
Colgaba del mismo techo donde Vance había sufrido sus golpes con aquel tubo, sus tobillos atados con gruesas cuerdas, su cuerpo balanceándose lentamente. Su rostro, antes lleno de arrogancia, ahora estaba hinchado y amoratado por los golpes iniciales con un t