La revelación de Isabella había sido un golpe devastador para Nathaniel, pero también había encendido una chispa, una esperanza que creía muerta.
La fotografía de Anastasia, el niño y el collar, lo había sumido en una determinación férrea. Durante días, Vance había enfrentado a los medios, su rostro demacrado, pero firme, lidiando con el escándalo de Isabella y los chismes sobre la entrega de Ethan.
Había hablado públicamente para asegurar que su hijo estaba seguro, en buenas manos. El precio d