El consejero más antiguo de la mesa se llamaba Enric Puig.
Veintidós años en el consejo de administración de Franzani Corporation. El tipo de presencia que se construye con décadas de estar en la sala cuando las cosas difíciles ocurren y de haber aprendido a distinguir el silencio de quien piensa del silencio de quien calcula.
Julieta estaba calculando.
Enric Puig lo sabía. Y esperó con la paciencia de quien no tiene ninguna necesidad de llenar el silencio ajeno.
Doce segundos después, Julieta