El peritaje grafológico llegó al día siguiente a las cuatro de la tarde.
Carmen lo recibió directamente en su despacho y llamó a Isidora a las cuatro y diecisiete.
—La firma es auténtica. —No como sorpresa. Como dato que confirma lo que ya se calculaba—. Caligrafía verificada como de Matteo Franzani. Sin dudas.
—¿Y el documento?
—El documento es falso. —Una pausa de precisión—. La firma fue extraída de un documento diferente al de la carta. El papel tiene composición química propia del período