El edificio Franzani sin CEO ejecutivo tenía un sonido diferente.
No más silencioso. De hecho, los pasillos estaban más transitados que de costumbre porque cuando el centro de gravedad de una empresa desaparece temporalmente, el resto de la estructura genera más movimiento intentando compensar. Más reuniones sin convocatoria oficial. Más conversaciones en los corredores. Más personas subiendo al séptimo piso con preguntas que antes llegaban filtradas por la agenda de presidencia y que ahora enc