74. El Encuentro en el Convento
El jardín del convento era exactamente como Isidora lo recordaba. Rosales antiguos bordeando caminos de piedra desgastada. Una fuente en el centro con agua fluyendo suavemente. Bancos de madera bajo árboles que habían visto décadas pasar.
Sor Mercedes estaba sentada en su banco favorito, bajo un olivo centenario. Tenía setenta y dos años ahora, su cabello completamente blanco bajo el hábito, pero sus ojos seguían siendo brillantes y agudos.
—Isidora —dijo, levantándose con movimientos que mostra