73. La Decisión de Isidora
Isidora había pasado tres días en el apartamento de Diego. Tres días de paz relativa, de desayunos tranquilos, de conversaciones que fluían sin el peso de expectativas ajenas. Tres días donde no tuvo que medir cada palabra, cada gesto, cada decisión.
Pero la paz traía consigo algo inesperado: culpa que crecía con cada hora de silencio.
Era la mañana del cuarto día. Diego había preparado café y tostadas con mermelada casera que había comprado en el mercado de Sarrià. Estaban sentados en su pequeñ