19. La Risa Prohibida
Isidora se deslizó fuera de la mansión con el traje de pantalón gris, su uniforme de resistencia. El reloj marcaba las 7:30 PM. La brutalidad de Matteo y el ataque de Lucía la habían dejado con una única certeza: su única vía de escape era el plan de Diego.
Llegó al apartamento de Amy, el único lugar donde podía respirar.
El apartamento de Amy era un pequeño refugio, vibrante y caótico, lleno de bocetos, libros y el olor a café fuerte.
—Estás pálida —dijo Amy, cerrando la puerta con pestillo—. ¿