Savannah
El aire en la habitación no es aire es una mezcla densa de sudor, deseo reprimido y un terror que se desliza por mi columna vertebral como hielo fundido. Kaelen está frente a mí, y mi mundo se ha reducido al sabor amargo y metálico que desprende su piel y a la realidad innegable de su miembro llenando mi boca. Él me embiste con una cadencia que no conoce la piedad penetra profundo, golpeando el fondo de mi garganta con una fuerza que me obliga a cerrar los ojos y dejar que las lágrim