Savannah Montgomery
El ambiente en el salón del hotel se había vuelto más relajado. Con la partida de las figuras de mayor edad y la presión de las formalidades disipándose, la música cambió. Los ritmos lentos y clásicos dieron paso a melodías más profundas y envolventes. La atmósfera estaba cargada de una electricidad que solo yo podía sentir.
Sentada allí, en medio de Benedict y Kaelen, el aire parecía quemar.
—Ven aquí —dijo Benedict, rompiendo el silencio entre nosotros. Su voz era un