Savannah Montgomery
Desperté sintiendo una extraña paz, una calidez que me recorría el cuerpo y que no reconocía como mía. Estiré la mano hacia el lado derecho, esperando encontrar el calor de Benedict, pero mis dedos solo encontraron la tela fría.
Estaba sola. Me incorporé lentamente, sintiendo el cuerpo pesado y adolorido, un recordatorio vívido de cada movimiento, de cada embestida, de cada palabra susurrada contra mi piel durante la madrugada. Mi bata de baño estaba tirada en un rincó